6 jun. 2010

-seven sins

ya no somos capaces de vivir sin pecado, ya no nos planteamos en demasía lo que está bien o mal. sólo importa que cada instante sea vivido de un modo mágico, único, para nosotros. el pecado acaba siendo relativo pero sobre todo necesario. avaricia, gula, lujuria, vanidad, ira, envidia y pereza. nos gusta revolcarnos y ensuciarnos en ellos. la felicidad deviene así el octavo pecado capital, tantos años buscándola en la virtud, craso error!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

palabras