23 ene. 2010

-crisálida

no quiero decirle al mundo la verdad, porque nuestras verdades podrían ofender y además a menudo nos debilitan, dejemos la carcoma dentro de casa y cuando haya acabado con nosotros, ya será demasiado tarde para todos y nada nos podrá hacer daño nunca más... el único descanso del ser pensante es su propia (auto) destrucción.

2 comentarios:

  1. Pero también puede ocurrir que esas verdades traigan consigo una esperanzadora liberación. ¿Vale la pena negar al mundo esa posibilidad?

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  2. por ello la crisálida, el renacer, pero es sólo una esperanza... en nuestro caso.

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