7 nov. 2009

-autodestrucción

el durísimo final de uno mismo, el olvido de algo tan propio como es nuestra vida, nuestros sentimientos, nuestra trayectoria... alzheimer, ese alemán que confirmó que se podía borrar la historia particular, que la larga vida podía ser un infierno poblado de desmemoria y desvarío. empieza corroyendo los recuerdos más inmediatos y poco a poco los más lejanos...
que sepas que me alegro de haberte conocido tan joven, así me aseguro unos años recordando el tiempo que pasamos en la luna, sospechando que el mundo era enteramente nuestro. sospechando que la felicidad era posible, que olía a jazmin y a albaricoque... que sepas que si eres tú quien me olvida, escribiré mi nombre en las nubes mientras creen que sueñas con la mirada perdida... ya sabes, no me resigno a borrarme y aunque tú o yo pasemos por la enfermedad, ésta u otra... que sepas que en las calles de esta ciudad el silencio nos cuenta a todas horas...

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