11 sept. 2009

-arena en los zapatos

incluso tras una ducha a conciencia, la arena nos persigue, se mete en los lugares más recónditos, siempre deja su rastro, pasan los días y crees que ya se ha ido toda y entonces... las chanclas, el coche, el estuche de las gafas de sol... para no llenarse de arena en palma, mejor no ir a la playa.

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