26 ago. 2009

-por no hablar del túnel de sóller

cómo me gusta levantarme, desde los trece años, a las seis y media de la mañana. he estudiado y trabajado a la vez desde que tengo uso de razón. me compré un piso y decidí tener dos empleos y a parte, dar clases particulares, así cada día durante mucho tiempo. todo para que cuando hacienda me reclamó 700 euros el año pasado y 200 más este año... pues yo pagara pensando que con mi dinero, muy sudado, a mi entender, se iba a mejorar la calidad de vida de algunos españoles e incluso la mía... y mira por dónde... en mi ciudad el metro es un submarino, en mi ciudad calle que asfaltan, calle que vuelven a levantar, en mi ciudad hay fenómenos que presupuestan obras que salen por el doble y mejor no sigo...
he votado siempre (salvo una vez) pero ahora, exijo un poco de honestidad, un poco de amor por esta ciudad, un poco de buen hacer, un poco de respeto por la res pública. si pudiera hasta exigiría que me devolvieran mi dinero que para hacer lo que han hecho, ya me lo gasto yo en el banco de alimentos para los de mi ciudad... 900 euros dan para mucho y para muchos...
me encanta saber que cuando pago por mi piso un precio irreal pero muy real es porque se ha permitido y consentido la corrupción, la especulación, me gusta nunca estar de baja, quedarme sin vacaciones cuando me apetece, sólo porque a algunos se les ha ocurrido que en este país de los "yonosénada y yonofui" era fácil robarnos a todos porque ya se sabe, la política es para robar. y así nos quedamos todos tan panchos. ojalá existiera dios para condenar al hambre a los avariciosos... porque el papel moneda no se come.
insisto, me encanta privarme de un buen masajista para mi espalda, adoro ver como la gente luchadora, como mis padres, no pueden irse a casa a descansar tras 40 años de trabajo porque se tienen que jubilar a los 65, si todo va bien, y nadie les agradecerá ni un duro de los que se llevaron los mangantes de turno en el poder.
culpa? mucha. nosotros somos los verdaderos culpables, ni una manifestación, ni una revolución más allá de la comidilla de café... tanto da, unos que otros verdad? además de cornudos: consentidos!

2 comentarios:

  1. Anónimo11:16

    Me decepciona la nula reacción individual y colectiva ante estas situaciones. En el mejor de los casos (Irak, Prestige, ...)no pasamos de una "espontánea" manifestación, sin embargo no reflejamos,cuando llega el momento de votar, lo que no queremos que suceda. No manifestamos claramente nuestra indignación, más bien asentimos con nuestro silencio, consolidamos su impunidad, dejamos insultar nuestra inteligencia.
    QUE PASA?

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  2. que qué pasa? no pasa nada. eso es lo malo. absolutamente NADA y aquí seguimos escribiendo una pataleta cuyo único fruto va aser pasar al archivo del blog. hemos perdido la noción de las cosas, hemos sobreseído todas las causas que nos atañen por pura comodidad, por puro conformismo y también, es cierto, por impotencia... todos tenemos una vida a la que atender y hacer una revolución requiere inventiva, tecnologías,tiempo, concienciación... y algo de poder aunque sólo sea poder de convocatoria.

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