29 jun. 2009

-mis

a menudo la gente suele envidiar las vidas ajenas, soy joven, pero rápidamente aprendí que cada uno arrastra sus propias miserias, sus infelicidades, sus desatinos, sus errores... y casi prefiero mantener una vida provocada por mis incoherencias, por mis aciertos, por mis fracasos que envidiar la de nadie, ya que todos proyectamos una imagen poco definida de nosotros de nuestras alegrías y tragedias, no me parece válido envidiar nada a nadie que no conocemos al cien por cien. nos conocemos, nos sabemos y sabemos el por qué de nosotros y nuestros días y sabemos lo que podemos hacer y lo que no hacemos por cobardía, sabemos elegir o paralizarnos ante las dudas... la vida de los demás es la de los demás y quizás sería la vida más triste que nos podría tocar...
siempre hay gente mejor o más feliz o lo que sea pero siempre los hay que menos... que nosotros...



"dicen que el que es feliz no es siempre el que más tiene (no sólo hablo de dinero) sino el que menos necesita." probablemente sea una gran verdad.

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