26 may. 2009

-el kilo

todos compramos furtivamente un kilo de esperanza, de madrugada, y a menudo nos acostamos pensando en que no valió la pena el gasto y a pesar de todo, a la mañana siguiente, sacamos de donde sea para llevarnos de nuevo ese kilo de esperanza, algunos saben, ya, que no les valdrá de nada, otros tiene suerte y cumplen deseos que de todos modos no les satisfacen... a veces no hay para tanto y sólo podemos comprar un cuarto de kilo y la esperanza, así, pesa menos y al dormirnos nos conformamos, nos tranquiliza saber lo que hemos logrado con tan poca esperanza...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

palabras